Fluir con la vida siendo una profesional en lo tuyo parece ser uno de los grandes retos de emprendedoras, autónomas y demás mujeres que se dedican a lo que les gusta y se esfuerzan por ganarse la vida con ello.
Da igual si eres abogada , contable o asesora, como si tienes un estudio de yoga, de decoración o de terapias naturales.
El caso es que tienes un negocio entre manos y una vida que disfrutar. Y la buena noticia es que pueden hacer equipo.
Cuando te preparabas para ser una profesional de lo tuyo, no te enseñaron a ser empresaria.
Quizás te dieron algún consejo de ventas o pusieron algún ejemplo de cómo ganarse la vida en esa profesión.
Pero el día a día es otra cosa ¿verdad?
¿Para qué tienes un negocio? ¿Para qué quieres esto en tu vida?
Tu negocio forma parte de tu vida, le dedicas como mínimo 8 horas al días y seguro que muchos desvelos. Probablemente lo que haces, tu servicio principal, es algo que se te da genial y con lo que disfrutas ( coser, arreglar lámparas, asesoría jurídica, yoga, terapias alternativas, manicura, … lo que sea) es imprescindible conocer tu negocio y tu vida.
Por lo tanto que los objetivos y sueños de tu vida personal y profesional están en armonía no es nada descabellado ¿no crees? Es como debería ser la vida.
Haces lo que te gusta y tienes «una vida genial».
O mejor aún haces lo que te gusta y eso te permite conocerte y desarrollarte como persona y como profesional.
Esto no nos lo dijeron en el colegio, pero es así.
Tu trabajo es un medio a través del cual puedes conocerte y desarrollarte, como te relacionas con tu trabajo dice mucho de ti, de tus miedos, de tus ilusiones y de tus capacidades.
Pero es muy fácil caer en la trampa de querer encajar, de hacer lo que se espera de ti o de tu profesión, y dejar la creatividad y la diversión «para otro momento».
Tienes que ser consciente de lo que quieres y hacerte cargo de las consecuencias de tus decisiones.
Lo digo por experiencia.
Ahí está la libertad y la satisfacción de una vida genial de verdad. Con sus cuestas arriba y sus bajadas suaves, la etiqueta de «bueno», «malo» o «regular» se la pones tu, si quieres.
¿Cuánto sabes de tu negocio y de lo que quieres para tu vida?
No voy a darte una sesión de coaching ahora, pero te voy a dar mi opinión sobre la importancia de hacer coincidir tu negocio y tu vida
Es imprescindible conocer tu negocio y tu vida porque puede que te estés perdiendo oportunidades en los dos sentidos. Cosas como puede que tu negocio no sobreviva al modelo que te ha servido hasta ahora, puede que por ser fiel a un sueño de hace 10 años dejes de hacer o buscar cosas que te harían feliz ahora.
Es necesario conocer tu negocio y tu vida, porque puede que un negocio que solo sobrevive deje de ser divertido. Entonces el miedo, el aburrimiento y la duda se adueñen de ti (y de tus horas de trabajo) y sabes que eso le va a pasar factura a tu vida personal.
Para obtener respuestas sinceras y claras, lo mejor es hacer preguntas sinceras y claras. Para ser coherente , para que lo que sientes dentro de ti (y que te impulsó a formarte en eso que te apasiona y montar un negocio) esté en armonía con lo que piensas, dices y haces.
Hazte preguntas. Hazte preguntas todo el tiempo o dedica una tarde a responder una batería de preguntas (en «Amar tu negocio y fluir con la vida» tienes varios montones de preguntas).
Las respuestas pueden llegar en el momento o dos día después, pero si no preguntas, si no te cuestionas vas a ir «en piloto automático», esforzándote por encajar en un molde que ya no te vale, aunque todo el mundo te diga que sí.
De verdad ¿cuánto sabes de tu negocio y de tu vida?
