La imagen de tu negocio es mucho más de lo que se ve. Es todo lo que piensa tu cliente sobre ti y tu marca.
Y como yo siempre digo:
Diseñar la imagen de tu negocio es la excusa perfecta para diseñar el negocio.
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Puedes empezar por revisar tu imagen visual y cómo se relaciona con tu comunicación y tus clientes. Y hacer cambios internos.
El cómo te sientes con tu aspecto, con el aspecto de tu negocio, puede ser muy revelador de lo que está pasando en tu negocio por dentro.
Además los cambios internos necesitan expresarse en el exterior, en lo que se ve de tu marca.
Si tu interior y tu exterior no están armonizados, corres el riesgo de parecer poco profesional y perder valor como marca.

Veamos si estás en alguna (o varias) de estas situaciones.
01.
Si el aspecto de tu negocio no representa tu marca, es el momento de pensar en un cambio
El aspecto de tu negocio no representa tu marca.
Todos los negocios empiezan creando su Visual de Marca (un logo y poco más) al principio, para lanzar el negocio (la marca).
Y normalmente es un logo hecho por ti o prediseñado o una propuesta sin profundidad hecha por la imprenta que fabricó tus tarjetas o tu rótulo.
Eso estará bien por un tiempo, pero a la larga, puede ser un problema. A medida que tu negocio evoluciona todo cambia.
Tu logo no representa tu marca de la manera correcta si:
01. sientes que tu dirección ha cambiado, estás dirigiéndote a una nueva audiencia o tienes nuevos productos o servicios. Entonces, es hora de un cambio de marca. Tu marca debe reflejar tu visión y, si este no es el caso, puede confundir a los clientes potenciales.
Si tu logotipo o identidad visual se creó a partir de un diseño de tendencia, puede comenzar a parecer obsoleto después de un par de años. La apariencia general de tu marca debe ser atemporal y basada en la estrategia, y puedes hacer pequeños cambios cada cierto tiempo para estar a la moda, pero cada decisión de diseño debe tener un propósito para que el resultado final se adapte a tu negocio.
02.
Si tu marca no se diferencia de la competencia, hay algunas cosas que tendrás que replantearte en tu negocio.
La mejor manera de diferenciarse de la competencia es tener una estrategia de marca sólida.
Esto incluye el aspecto de tu negocio, tus acciones de comunicación y visibilidad y todas las decisiones de ventas y de organización interna del negocio.
Tu estrategia es todo y debe reflejarse en tu Visual de Marca, que incluya valores, misión, visión y personalidad de la marca. Recuerda que “una marca es el sentimiento de una persona sobre un producto, servicio o empresa”. Si tu audiencia considera que tu marca y tus competencia os parecéis mucho o, incluso, que sois sustituibles, entonces es hora de:
01. Revisar el negocio en profundidad (valores, objetivos, estrategia, servicios, comunicación, …)
02. Cambiar de imagen.
Debes hacer las dos cosas. De verdad, si tus clientes no te diferencian de la competencia y simplemente va a tu negocio por costumbre, es fácil perder a esos clientes y muy difícil conseguir clientes nuevos
03.
Si no atraes a tu cliente ideal, es el momento de hacer cambios y revisar el negocio a todos los niveles
Si te has dado cuenta de que los clientes que tienes ahora no te gustan mucho y has perdido algún cliente ideal, es imprescindible una revisión del negocio.
Que revises tus acciones y decisiones de los últimos tiempos. Que revise tu relación con los clientes, la experiencia que tu marca ofrece y que evalúes tus servicios y productos.
Puede que necesites un cambio profundo de estrategia de ventas y de organización del negocio, para volver a enamorar a tus clientes o encontrar un nuevo segmento que te ame y te necesite.
Puede que necesites un re-diseño de tu visual para conectarte con tu público objetivo ideal en un nivel más profundo. Como te decía en el punto 1: Tu marca debe reflejar tu visión, tus valores y tu estilo, de lo contrario puede confundir a los clientes potenciales.
Puede que necesites un poco de todo y así re-emprender en esta nueva era.
04.
Si nunca has tenido una identidad visual para tu marca, es el momento de madurar.
Esta podría ser la primera señal de que necesitas, no solo revisar tu negocio, sino que ya puedes ponerte a revisar y rediseñar, como mínimo, tu comunicación.
Si sólo tienes un logotipo, pero no tienes una identidad visual de marca completa, pueden pasar dos cosas:
01. que usas el mismo logo en todas partes, el rotulo de tu fachada, perfil de redes o la firma de mail; con lo que tu imagen resulta pobre y anticuada.
02. que cada vez que tienes que tomar una decisión de diseño, para tus tarjetas de visita o el escaparate o la decoración de navidad, haces lo que te apetece en ese momento. Esto hace que tu comunicación se vea incoherente.
En los dos casos esto afecta directamente a tu estrategia, pero también a tu productividad y al disfrute de tu negocio.
Tener una identidad visual de marca para tu negocio es tener una estrategia visual. Tendrás una paleta de colores definida, una selección de fuentes, unas variaciones de logotipos y algunos elementos de diseño. Y sobretodo tendrás unas directrices para usar todos eso elementos.
Una identidad visual es una herramienta muy útil en esta era de la visibilidad.
Conclusión
Si te resuena algo de esto, es posible que quieras pensar en invertir en un cambio para tu marca.
Invierte estratégicamente en tu imagen de marca para diferenciarte de tus competidores y crear una marca y una imagen que valga la pena a largo plazo.
