Diseñar la imagen es diseñar el negocio

¿te acuerdas de la frase “cuando una mujer se corta el pelo, algo está cambiando en su vida”? 

Pues con los negocios, las marcas y el diseño de imagen pasa lo mismo. Cuando un negocio, por pequeño que sea, empieza sentir que debe cambiar su imagen, es que algo ha cambiado por dentro.

Por eso un cambio en el visual de tu marca es la excusa perfecta para re-pensar y re-diseñar tu negocio.

La imagen no es algo superficial.

La imagen es un reflejo del interior con la intención de encajar en el exterior. Todas queremos ser aceptadas, conocidas y reconocidas.

Decimos muchas cosas (sin hablar) al elegir nuestra imagen. Por eso el diseño visual de una marca, no es sólo una cuestión de colores y composiciones artísticas o a la moda. La identidad visual tiene una parte funcional, estratégica y eso conecta directamente con el interior (corazón, alma, personalidad, … de marca) y con el exterior (el mundo en el que esa marca se mueve).

Tienes que tener claro quién eres y por qué haces por lo que haces para que tu imagen lo diga claramente. Y tiene que tener claro a quién te diriges, a quién quieres atraer con esa imagen.

Un verdadero proceso de autoconocimeinto ¿no crees?

Tener una identidad visual es doblemente beneficioso para el negocio.

De la misma manera que tu identidad visual sirve para atraer y conectar con tus clientes, te sirve a ti para inspirarte y ayudarte a conseguir tus objetivos, tu empresa ideal.

Si estas conectada contigo y con tu imagen de marca, estás motivada, ilusionada y segura de le vales. Así vendes mejor.

Sé por experiencia que cuidando la imagen del negocio, cuidas el negocio.

Y cuando digo cuidar, me refiero a prestar atención a los detalles y a los porqués:

¿por qué voy a usar este color?¿por qué voy a participar en este evento? ¿por qué voy a crear esta pieza de comunicación?

Esto te lleva a plantearte con qué proveedores trabajas, con qué clientes, cómo te llevas con la competencia, porqué iniciaste tu negocio, …

No digo que sea la única manera de hacerlo. Pero es la mejor que yo conozco. Ser honesta contigo misma, hace que te muestres auténtica. Y eso te hace única (=diferente en el mercado) y hace que conectes con personas a las que les gustas como eres (=tu cliente ideal)

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