¿Cómo van tus propósitos de año nuevo?

Por ilusionante y bonita que sea tu lista de deseos y propósitos de año nuevo, si no has empezado a ponerla en práctica es porque algo falla en esa lista.

Tranquila, no es culpa tuya. Todo en los medios, en las redes, en el entorno, nos anima a desear, nos dice que «tienes que a querer hacer cosas», pero nadie nos enseña a elegir o decidir.

La buena noticia es que siempre estás a tiempo.

Este momento es tan bueno como otro para empezar un nuevo ciclo en tu negocio, en tu vida profesional y personal o en una combinación de todo eso.

La clave de una buena lista de desos es: Mirar atrás en lugar de mirar adelante.

Porque es muy probable que la forma en la que vas a actuar y organizar este año, sea muy parecida a cómo actuaste y enfocaste tu actividad el año pasado.

Revisa tu año y observa qué has hecho y cómo has hecho las cosas.Esto es , cómo te has sentido, qué te ha gustado, porqué has hecho lo que has hecho, que te ha impulsado a tomar las decisiones que has tomado.

Como se suele decir, somos “animales de costumbres», sin darnos cuenta creamos rutinas y, después, son casi imposibles de cambiar. 

Por lo que acabamos actuando del mismo modo todo el tiempo:

buscando soluciones en los mismos sitios

buscando las mismas soluciones

haciendo la mismas cosas

Si no has empezado a poner en práctica seguramente es porque no tienes un buen plan de ejecución y si no lo tienes tampoco tendrás una buena técnica de revisión del año anterior.

Entonces ¿cómo van a cambiar las cosas? ¿cómo vas a mejorar?

Para que tu nuevo año no sea una repetición del anterior con un título distinto necesitas algunos ingredientes.

1º tienes que ser consciente de lo que haces

2º tienes que querer cambiarlo, poner intención, una intención amorosa con respecto al cambio y a todo lo que vayas a hacer.

3º necesitas usar una buena técnica, una que se adapte a tí, y sentirte agradecida por ello

confía en que es posible hacer y conseguir lo que te has propuesto, pero no te apegues al resultado, tú estás haciendo todo de tu parte

actúa con generosidad

Lo se, esta lista empieza con dos «tienes que», pero es que son cosas muy importantes.

Ser consciente de cómo haces las cosas, de lo que quieres cambiar y poner intención en el cambio son ingredientes básicos, así que tomalo como una receta de cocina, esto no es una imposición, hazlo si resuena contigo, pero yo lo voy a expresar así.

Así es como harás una buena lista de deseos y propósitos que te motiven y que creen cambios en tu vida. Siendo consciente, dándote cuenta de las cosas. Esto vale para cualquier tipo de crecimiento, sólo cuando puedes ver puedes decidir.

Sobre el punto 3 te recomiendo «Amar tu negocio y fluir con la vida». Porque lo incluye todo. Pero, si aún no te fías de mi, aquí tienes un método «de andar por casa» que puedes aplicar ya.

Y si ya lo has comprado puedes añadirlo, puede que yo también lo haga en una próxima edición.

(Lo cierto es que todos los años leo los consejos de «como revisar tu año» que me llegan al correo y me encanta leer sobre planificación. Así que es muy probable que «Amar tu negocio y fluir con la vida» cambie y mejore con el tiempo)

Cómo mirar hacia atrás

A lo que vamos. Te presento una técnica muy básica que he aprendido de Tim Ferris, basada en mirar hacia atrás. Es como un juego de estrategia, piensa hacia delante y decide hacia atrás, en este caso en lugar de pensar/imaginar lo que podría pasar vamos a basarnos en lo que ya ha pasado el año anterior.

_ Coge papel y lápiz (mucho papel) y has dos listas, mejor si son en dos columnas que puedes ver al mismo tiempo. Una columna es lo «POSITIVO» la otra es «NEGATIVO»

_ Recupera tu agenda o calendario del año pasado o donde sea que anotas tus tareas y compromisos, y revisa semana a semana.

_ Anota en tus columnas, semana por semana qué personas, acciones o situaciones desencadenaron emociones positivas y negativas.

_ Cuando hayas revisado todo el año fijate y detecta que 20% de cada columna te produjo los picos más altos de emociones, positivas y negativas.

_ A partir de los picos de emoción positiva programa más actividades de ese tipo para el año que viene. Es decir proponte y agenda actividades que sabes que van a funcionar, que sabes que te harán sentirte bien con tu vida.

_ A partir de los picos de emoción «negativa» crea una lista de «No hacer» y ponla en un lugar visible para ti. Algo como la primera página de tu agenda, o al lado del calendario donde anotas compromisos, para que te sirva de recordatorio de las cosas que te hacen sentir mal y no las hagas*. Esto te ayudará a ser coherente y la coherencia trae paz mental.

(*si se trata de temas de trabajo como llevar la contabilidad o negociar con tus proveedores o empleados, no vas a poder evitarlas, porque es una responsabilidad como empresaria, pero saber que estas siendo responsable en lugar de simplemente sentirte mal, te ayudara a llevarlo mejor e, incluso, a encontrar alternativas)

Lo que me gusta de este proceso es que se centra en llenar de cosas positivas el hueco que dejan las cosas negativas. No pasa nada si dejas huecos en tu agenda solo para estar contigo misma, pero lo cierto es que en esta realidad saturada de actividad el vacío es difícil de gestionar al principio.

Si lo pones en práctica me encantará saber como te ha ido 😉

Volver arriba