Hay muchas cosas que van a cambiar en los próximos meses y años. Y hay cosas que nunca van a cambiar, pero que ahora son más valiosas.
Las claves del éxito van a ser las mismas, ahora y siempre. Pero ahora, además, pueden suponer la diferencia entre cerrar tu negocio o no, entre perder tiempo y dinero siguiendo las acciones de otros o crear un entorno amable en el que tus sueños van tomando forma.
La excelencia y actuar de corazón.
El compromiso con la excelencia te da la vida. Hacer tu trabajo con toda tu pasión y con todo tu saber hacer, esa mezcla única de conocimientos, experiencia y talentos que sólo tu tienes.
Tiene que ver con ser auténtica, conocerte y dedicarte a hacer lo que más te gusta, lo que disfrutas, porque brillas cuando lo haces.
Ahora es el momento de optar por lo que más te gusta y que además se te da bien. No quiere decir que tengas que dejarlo todo y empezar de 0 con otro negocio porque el que tienes no te convence del todo (bueno, a lo mejor sí)
Quiero decir que pienses bien si lo que haces te llena tanto de felicidad que brillas cuando lo haces, porque en momentos como estos solo se mantienen en pie los auténticos.
Es el momento de ser conscientes de nuestras acciones y decisiones.
En otro momento, hasta hace un mes, podías conseguir el éxito con un poco de talento y pasión y un mucho de marketing. Ahora solo hay sitio para la excelencia, el marketing es un complemento.
Es fundamental estar conectada contigo y con tu marca, para que esa excelencia de tu trabajo brille, y para que en tus decisiones y acciones no te pierdas siguiendo lucecitas, ni te traiciones.
El éxito proviene del corazón y tiene que ver con tu porqué. Ten claro tu porqué y tu para qué y que eso conecte con una verdad universal. Tu negocio existe para ayudar a las personas. Tu negocio es tu oportunidad de cambiar el mundo y hacerlo más amable.
Si tienes claro tu porqué y, además, responde a una verdad elevada como el amor, la belleza, los cuidados, … te será más fácil brillar (y brillar durante más tiempo).
¿Por qué haces tú las cosas? sólo hay dos opciones el amor o el miedo, ¿por qué atiendes a tu cliente y te relaciones con él? porque quieres su felicidad, su bien estar, que disfruten de la belleza o lo haces porque tienes miedo de que no te compren.
Cuando tienes clara la motivación que te llevó a tener tu negocio y esa motivación está al nivel de esas verdades universales que hacen la diferencia entre vivir y sobrevivir, entre disfrutar de la vida y sólo pasar por la vida.
Cuando actúas de corazón tus clientes sienten que son valorados. Es más fácil atender las necesidades de tu cliente en la forma en que tu cliente las quiere, las necesita y las entiende.
Esto está muy lejos del victimismo, de las bajadas de precios y de las campañas reivindicativas.
Tu excelencia y tu porqué, dependen mucho de cuánto te conoces y de cómo de conectada estás contigo, con tu negocio y con tu cliente. Y esta conexión te hace más estratégica a nivel negocio y más feliz a todos los niveles.
Cómo lo hago yo.
Aprendo cada día. No dejo de leer y hacer cursos para tener herramientas que me hagan mejor profesional de la comunicación, del diseño y de la estrategia. Pero sobretodo que me den herramientas para conocerme mejor. Y las pongo en práctica.
Practico cada día. Me observo y soy más consciente de cómo hago las cosas y porqué, en lo personal y en lo profesional.
Y nunca aconsejo a mis clientes nada que yo no haría, nunca digo nada en lo que no crea firmemente o que no haya experimentado personalmente.
Por eso, verás cambiar mi web o los nombres de mis servicios, verás que hago publicidad y ofrezco algún servicio gratuito. Eso son técnicas de marketing que me permiten contactar con algunos clientes. Pero el contenido de mis servicios, el trato con mis clientes y cada post de este blog me apasiona y lo hago desde el corazón, para brillar contigo.
Algunas cosas más concretas que puedes hacer las comenté aquí
