¿te pasa que te centras en atender a los clientes que van llegando y se te olvida prestar atención a todo lo demás? A mi me ha pasado durante años; por falta de organización, por falta de herramientas o por miedo a mirar dentro.
Tener un negocio es un gran aprendizaje para crear una marca si sabes dónde y cómo mirar.

Además de formarte como profesional en tu sector, hay que conocer y aprender de tu negocio para hacerlo crecer, para llevarlo dónde tú quieress y que no sean las circunstancias las que decidan por ti.
Por pequeña que sea tu empresa tiene mucho que decir.
¿en qué gastas el dinero y en qué inviertes? ¿en qué gastas el tiempo y en qué lo inviertes? ¿cuánto cuesta lo que haces?
Desde la contratación de proveedores hasta la publicidad en una revista local, si no evalúas tus acciones no las puedes mejorar o eliminar de tu agenda y de tu presupuesto.
Si no sabes cuales son las tareas prioritarias, ni has definido tus responsabilidades o las de tu equipo, no sabes cómo va el negocio.
Si no conoces tu negocio no puedes tomar decisiones conscientes (de ningún tipo) y no eres tan dueña del negocio como creías, eres más dueña de las circunstancias.
Esto de mirar dentro parece complicado, pero se puede.
Analizar resultados y sacar conclusionesRevisar el valor que aporta tu producto/servicio. Valorar tus tareas y responsabilidades.
