La fórmula es sencilla, sin dejar de innovar, escuchando a la clientela y con estilo propio.
Así, no sólo sobrevives, desarrollas tu negocio como tú quieres y es un medio para desarrollarte tú.
La Confianza es el colmado más antiguo de España, ha pasado de mercería-sedería en la que encontrar, lo que hoy llamaríamos, moda y decoración, a ampliar su oferta a productos exóticos gourmet, y hoy ofrece un restaurante privado en su restaurado sótano. Eso es innovación, sí señor.
En cada momento, cada dueño, ha hecho lo que más le convenía al negocio teniendo en cuenta sus recursos y a la clientela. Cada dueño ha aplicado su creatividad estratégicamente.
Cuando dedicas un poquito de tiempo a pensar tu negocio y actuas (aunque de miedo, aunque creas que no tienes tiempo) mantienes el negocio vivo. Vas probando, vas innovando
¡Y todo eso sin reformar el local! ¿cómo es posible?
Porque cuando hay una buena estrategia de base creas un buen diseño etratégico, o deberias. Un diseño estratégico para tu imagen, para tu local comercial, para la presentación de tus productos, …
Invertir dinero en el diseño del aspecto de tu negocio marca la diferencia entre ir sigueindo la moda a cada momento o tener un estilo propio que te identifica. Un buen diseño que muestra tu personalidad, que es coherente, cautivador e intencional.
Sin duda el Modernismo pasó de moda y, aunque ahora es un valor historico-artistico, en algún momento estoy segura de que el colmado La Confianza pareció «anticuado». Pero no es lo mismo estar anticuado una temporada porque la moda pasa cuando el diseño es de calidad (si el diseño está alineado contigo y tu trabajo), que estar anticuado con un diseño «para salir del paso». Tambien es verdad las modas antes pasaban más despacio, eso es una ventaja que ya no tenemos.
Con un diseño de esos que te hacen en la imprenta donde te fabrican el rótulo y las tarjetas, con la mejor intención, sin coste añadido, pero sin estrategia. Un diseño que te hace tu primo que sabe manejar Photoshop, y tiene muy buen gusto, pero no tiene ni idea de estrategia (de tu estrategia, de tu personalidad, de tu cliente).
No lo he dicho, porque me parecía evidente, pero los productos son de primera. Así te ahorras competir por precio y atraes (y enamoras) a una clientela “de primera”. Eso es una gran estrategia (que se refleja en la imagen).
Ya no se crean negocios así, para durar ¿o sí?
Yo creo que sí, y no porque montes un negocio pensando que va a durar 100 años, sino porque montas un negocio que te apasiona de verdad, le dedicas tiempo a tu estrategia y eres creativa. Así, algún día, alguien, además de enamorarse de tu marca y ser tu cliente, te compra el negocio cuando te jubilas, le da su toque (su pasión, su estrategia y su creatividad) y continua.
