En momentos de crisis atender a los clientes es lo primero. Así que me imagino que estás cuidando la comunicación y los servicios mínimos, gestionando entregas y temas con proveedores. También estarás apoyando y participando en iniciativas solidarias para hacer todo esto más llevadero.
Aún así me imagino que la incertudumbre, y quizas el miedo al futuro, se presentan sin previo aviso en tu cabeza y eso no ayuda.
A mi me pasa lo mismo. Y además de cuidar de mis clientes y cuidar mi negocio, de mi marca, quiero compartir y regalar lo que se hacer para ayudar a que estos días sean útiles para otras empresarias con negocio unipersoanles.
Ahora no es momento de decicidir. Encerradas en casa, con el negocio cerrado o bajo mínimos, es momento de hacernos conscientes de qué tenemos entre manos.
Por eso quiero regalar este taller, Conecta con tu marca. Para que tomes consciencia de tu poder como empresaria y del potencial de tu negocio.
Tras la confusión y el shock inicial, he pensado en las oportunidades que nos brinda esta situación.
La primera es el tiempo.
Los autónomos, los pequeños negocios, parece que vivimos al día, que siempre nos falta tiempo para todo, que lo urgente se come a lo importante, … Y ahora tenemos 15 días con la persiana bajada, sin poder evadirnos con viajes, reuniones sociales y compras compulsivas. Con frecuencia pasamos el día ocupadas en asuntos del negocio, pero no cuidamos del negocio. Que hayas tenido que cerrar tu negocio estos días o que hayas reducido tu atención al público a servicios mínimos, o que solo puedas atender tu tienda on-line y no la física, te permite dedicar tiempo a tu negocio.
La segunda es la creatividad.
Esta salida de lo cotidiano que es estar en casa todo el tiempo posible es en sí mismo una práctica creativa, supone un reto para nuestra mente. Y esa creatividad, no solo te va a ayudar a llevar este retiro, te va a ayudar a encarar la “vuelta a la normalidad” cuando todo esto pase. Estar en casa cuando “deberías estar en el trabajo” sin estar enferma, ni de vacaciones, puede ser la oportunidad perfecta para practicar, además de la creatividad, la reflexión.
La tercera es la flexibilidad.
Desde el primer momento hemos tenido que crear nuevas rutinas para estar en casa. Todas las empresas, de todos los tamaños, han probado bien el teletrabajo, la reducción de servicios o el cierre hasta nueva orden. Eso ha pueso en jaque nuestra estructura mental de cómo se trabaja, cómo se produce. La diferencia entre cumplir un horio y ser productivo o dar un buen servicio. Y cuando acabe la cuarente tambien tendremos que adaptarnos. Y cuanto más flexibles seamos, más facilmente nos adaptaremos y crearemos nuevas realidades. Es normal tener miedo y es bueno alejarse de él.
Pienso que vamos a aprender a bajar ese ritmo frenético que llevabos, dejar de comprar compulsivamente, de llenar nuestros días con actividades de ocio como si fueran una obligación para teenr una vida interesante.
Podemos aprender a mirarnos a nosotras con nuestros propios ojos y dejar de juzgarnos con los criterios de otros, según lo qu eotros dicen que es ele éxito.
Yo tambien estoy preocupada, pero solo a ratos, y cada vez menos, porque no quiero dejarme llevar por el miedo, quiero ver todo esto desde el Amor. Quiero aprovechar la oportunidad que se me brinda, aquí y ahora, y pensar en lo nuevo que vendrá y cómo voy a poder ayudar más y mejor a mis clientes.
Hace mucho tiempo que me licencié en Historia (y no es mi actividad principal, evidentemente) pero te puedo asegurar que las grandes crisis han provocado grandes cambios en las formas de vida. Y eso incluye, formas de comprar y vender, trabajos que desaparecen y otros que surgen nuevos.
Esos cambios pueden provocar dramas y tragedias, pero la culpa no es de la crisis, la culpa es de la resistencia al cambio y de la apatía ante la novedad.
Resistencia y apatía son formas de miedo. Si te resistes y estás esperando que la vida vuelva ser como antes, vas a sufrir mucho y tu vida puede ser un drama. Si crees que la culpa de tus problemas son los otros, la situación, el gobierno que no hace nada, los clientes que no compran, etc. en lugar de poner en marcha tu capacidad de crear, innovar, probar y ayudar, tu vida puede ser una tragedia.
Te espero en el taller.

