Cómo empezar a cambiar cosas en tu negocio

Cambiar cosas en tu negocio es un proyecto en si mismo. Puede ser pequeño y a corto plazo o algo grande y a largo plazo.

Si nunca has tenido un plan para desarrollar tu negocio es fácil agobiarse. Y te digo desde ya que tendrás que hacer un trabajo amplio, pero no tiene que ser difícil. Este post te servirá de guía básica.

Si sí que tienes o has tenido un plan pero ahora no acabas de verlo claro, todo será mucho más fácil porque ya tienes las herramientas para trabajar. Este post te servirá de recordatorio.

Antes de entrar dejen salir

Mi mejor consejo para cambiar y mejorar un negocio es revisarlo.

Nada de ponerte a añadir cosas, sólo porque has leído o te han dicho millones de veces que hagas esto y lo otro.

Vamos a pasarle la ITV así detectamos si hay fallos en algún sitio, si debería funcionar mejor en algún punto o si hay piezas desgastadas.

Para hacerlo bien revisa los pilares del negocio:

  1. Tu propósito, tu motivación y tu elemento
  2. Tu cliente ideal y tus clientes preferidos
  3. Tus servicios

De alguna manera es como plantarte en negocio desde el principio.

Si te planteas que vas a crear un nuevo negocio, uno que te haga ilusión, te será más fácil eliminar un servicio, un linea de productos o establecer un nuevo horario de atención al cliente.

Con revisar me refiero a que cojas papel y lápiz y te pongas a escribir todo lo que te venga a la cabeza sobre el tema. (si quieres ayuda o guía con esto mira esto)

Soy una gran fan de escribir porque cuando escribimos los pensamientos, ideas y recuerdos dejan de ser un barullo en la mente y empiezan a ser fáciles de gestionar. Te convierte en observadora de tus ideas y puede analizarlas y evaluarlas cómodamente.

Todo este ejercicio te servirá para detectar si quieres cambiar de negocio o cambiar el negocio.

La razón por la que quieres hacer cambios en tu negocio.

Esto es lo primero que debes aclarar, la razón por la que quieres hacer cambios en tu negocio.

Hay muchas razones para querer hacer cambios en tu negocio. Algunas de las que he detectado son:

Te has desenamorado de tu marca con el paso del tiempo. Bien porque el estrés y/o la rutina del negocio te superan, aunque solo sea en ocasiones, bien porque tu has cambiado personalmente y, sin darte cuenta, estas mirando a otros horizontes, o bien porque el simple hecho de llevar varios años ejerciendo tu profesión te hace evolucionar

Estás saturada de mensajes que te dicen cómo de mejor podría ser tu negocio si tuvieras una web, si tu web estuviera optimizada, si publicaras más, si publicaras mejor, … y no puedes evitar cierto sentimiento de culpa y dudar de si lo estás haciendo bien

Aunque ya te digo que si amas lo que haces hay poco sitio para la culpa.

Sabes lo que quieres para tu negocio y el papel que juega en tu vida. Tienes clarísimo lo que quieres cambiar y te falta un poco de organización. Es normal sentir un anhelo por cambiar el negocio y que se adapte a nuestros desarrollo profesional y personal, pero no siempre sabemos como hacerlo.

Manos a la obra. Identifica, selecciona y prioriza.

Si la revisión que has hecho de tu negocio te ha aclarado cosas pero aún te falta concretar, ahora identifica, selecciona y prioriza los cambios que vas a llevar a cabo y decide cuál es la mejor opción para ti.

De nuevo te recomiendo que lo saques de tu cabeza y lo pongas en papel.

01. Haz una lista de cosas que quieres cambiar en tu negocio, de cosas que ya no te gustan o de cosas que te gustaría tener.

Puedes hacer una lista con todo esto mezclado o hacer varias listas. A tu gusto, prueba y descubre qué te funciona mejor.

02. Anota porqué quieres cambiarlas (puedes preguntarte hasta 5 veces). Esto es clave porque van a surgir temas como «es lo que hay que hacer» o «toda la gente que parece experta en el tema lo aconseja». Ojo con esto, los consejos gratuitos son siempre la punta del iceberg de un trabajo más profundo que se hace o con acompañamiento profesional, o delegando, o siguiendo un manual o una mezcla de varias cosas.

También te surgirán respuestas como «Todo el mundo lo hace» o «mi competencia lo hace». ¡Cuidado! que otros lo hagan no quiere decir que a ti te vaya a ir bien, de hecho tampoco significa que a ellos les vaya bien.

Seguramente también te responderás a ti misma cosas como «porque así venderé más» o «porque así conseguiré más clientes».

Aquí es fundamental que te preguntes porqué necesitas más clientes y su relación con vender más, porque si lo que necesitas o quieres son más ingresos hay muchas formas de conseguirlo sin tener que dedicar más tiempo, dinero y esfuerzos a conseguir clientes nuevos y tener que dedicar más tiempo y más dinero a atender a más clientes.

Relaciona eso que vas a cambiar en tu negocio con cómo mejorará tu vida cuando lo tengas si es algo que quieres conseguir o mejorará tu vida cuando desaparezca lo que ya no te gusta.

03. Ya tienes claro que hay que hacer

Ahora es una cuestión de logística.

De organizar tu tiempo y tu dinero (y a tu familia y amigos si hace falta) para poner en marcha los cambios.

Y la primera clave de la organización eficiente (eficiente es lo que nos lleva a los resultados más rápidamente) es identificar y priorizar.

Decide qué vas a hacer primero. Empieza por elegir tareas pequeñas y muy concretas. Esto hará que sean fáciles de realizar y la satisfacción de verlo hecho te animará a seguir.

Crea listas, mapas mentales o murales que te ayuden a visualizar los siguientes pasos. Eso te ayudará a mantener la motivación y el interés.

Asigna un tiempo a cada tarea para que seas consciente de lo que puedes hacer en las 8h de jornada laboral.

Hacer inventario o crear un servicio nuevo no se hace en un día de vacaciones. Son en realidad mini-proyectos compuestos de muchas tareas o tareas que requieren concentración, por lo que tendrás que hacer descansos o dejar “reposar” tu trabajo, como en el caso de escribir textos para tu web o tus publicaciones.

Relájate y disfruta del proceso 😉

Y si te haces un lío seguro que entre las dos encontramos la solución.

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